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Por si te da por ser periodista 

Lo que has de saber

En los años 80 te podías largar un mes a una zona de guerra, o quedarte en tu ciudad y realizar ese reportaje de interés humano en diez páginas, por poner un ejemplo, y cuando volvías, podías vender a algún medio por 300.000 púas el material  en que entrevistabas a un comando de la Contra Nicaragüense o a paramilitares sanguinarios mientras asesinaban delante de tus narices a miserables campesinos salvadoreños, o a algún capitán iraquí, mientras los iraníes bombardeaban su posición, o la historia de ese soldado que se había "suicidado" en el Gómez Ulla.  Te pagaban bien porque en el caso de una guerra, además, te podían matar. Y es bien sabido que primero la palman los que no tienen nada que perder. Sin embargo, si vas a cobrar bien, te cuidas más. En la actualidad sólo si tienes un papá con posibles al que convencer de que te vas a hacer rico y famoso con tus viajes periodísticos, lo cual hoy día es un oxímoron, y te financia tus viajes y tu manutención sobre el terreno, te puedes permitir ese lujo. Si no es así, mejor quédate en casa a vivir de la sopa boba, que sabe fenomenal.

Si no te va lo de salir zumbando en cuanto escuches una descarga de fusilería, quizá prefieras quedarte en la seguridad de tu capital de provincias para intentar ser un periodista local, de nacional, de sociedad, de economía, o quizá un periodista de sucesos.

Si es así, debes saber también que el Periodismo clásico, ese que se desarrolló desde finales del XIX y hasta finales del XX está muerto, que te vas a comer un colín y que además no podrás desarrollar bien tu trabajo porque no te pondrán medios para ello, que eso es caro. Solo podrás ganar algo de guita si te dedicas a ser un articulista de opinión, pero para eso ya tendrás que ser un escritor conocido o haber publicado algún librillo como mínimo y correrás el riesgo de convertirte en un garbancero a cambio de las consabidas treinta monedas de oro. Te contaré además, que para ganar el equivalente a los 1800€ que ganaba un periodista decente en los años 90 del pasado siglo por escribir 32 páginas mensuales, tendrías que escribir hoy día cientos de artículos de opinión.

Piensa que los medios de comunicación actuales ya no están dirigidos por periodistas de los que puedas aprender más que a hacer cuentas. Bueno, podrán ser periodistas, pero no ejercerán como tales, sino que lo harán como cómitres al servicio de los grupos económicos que poseen la titularidad de las revistas o diarios para los que trabajes. ¡Ay, quién pudiera ser un mileurista muerto de hambre de los de hace veinte años!, pensarás.

La información es cara de producir, luego esos cómitres nunca te permitirán que les propongas viajar y gastar en aviones, en coches de alquiler o en hoteles o en dietas para conseguir esa información exclusiva de primera página para tu medio. Tampoco tendrás cobertura jurídica por parte de la empresa si alguien se enfada contigo por lo que has escrito y te lleva a los tribunales. No. En la primera página se colocará el refrito de la exclusiva que otro medio ha publicado, a saber de dónde la habrán copiado ellos, que eso sale a peo puta, alegando que la exclusiva es mundial y de tu medio tan solo. Y a ti te pedirán que escribas la interpretación particular de tu medio, que para eso se te presupone tu profesionalidad, para que parezca que todo fue cosa original. Total, diez minutos más tarde, todos los medios estarán titulando con otra exclusiva completamente diferente y que hará que ya no exista la anterior. ¿A quién le importa? 

Y bueno que si eso, tú mismo.



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